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martes, 19 de febrero de 2019

Ex magistrado Solís, afirma que Ortega está forzado a dialoga.


A juicio del exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, asegura que cada día que pasa Ortega está más arrinconado y se siente forzados a sentarse a la mesa de negociación. Segun Solis, se reduce al cumplimiento de tres condiciones: la liberación de los presos políticos, el cese a la represión (desarme de paramilitares y derogación de la prohibición del derecho a la libre movilización) y la reapertura de los medios de comunicación y su funcionamiento normal sin ningún tipo de censura.

El exmagistrado de la CSJ señaló en una carta enviada a los medios de comunicación que la condición más complicada, debido a la respuesta que ofreció el mismo régimen a la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) la semana pasada, es la liberación de los presos políticos, puesto que afirmó que los juicios estaban apegados al debido proceso.

“Tal como dije en mi carta (de renuncia en enero) por tratarse de juicios políticos, la mayoría de ellos con acusaciones sin fundamento o en todo caso, hechos ocurridos en el marco de una rebelión popular, la respuesta debe ser política y lo más práctico es que se declaren nulos todos y cada uno de los juicios políticos, ya que las nulidades cuando son absolutas, se pueden decretar de oficio en cualquier estado del juicio, máxime que en estos casos los juicios están en los tribunales de apelación, salas penales y porque todavía no han llegado a la Sala Penal de la CSJ”, explicó Solís.

En el mes de enero Rafael Solís, leal operador político en el sistema judicial del dictador Daniel Ortega, renunció a su cargo dentro de ese poder del Estado, así como su militancia en el Frente Sandinista, tal y como lo informó en una carta enviada a Ortega, su esposa Rosario Murillo y el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras.

El exmagistrado manifestó que con las declaratorias de nulidad, todos los presos deben ser puestos en libertad, y los que aún no están a la orden de los jueces, deberían salir de inmediato por detenciones ilegales o vencimientos del término. En el caso de los otros derechos, Solís aseguró que bastarían resoluciones del Poder Ejecutivo a través de las instancias correspondientes, como la Policía Nacional o el mismo Telcor en el caso de los medios de comunicación, y en otros casos deberían ser en conjunto.

Sobre el cese a la represión, Solís aconsejó que se deben desarmar los grupos paramilitares, asimismo derogar la prohibición inconstitucional del derecho del pueblo nicaragüense a expresarse libremente en las calles, sin violencia, para que puedan hacer las marchas que quieran sin restricción alguna.

Respecto a la reapertura de los medios de comunicación y el funcionamiento de los mismos sin ningún tipo de censura, aclaró que debe permitirse junto con esta condición la liberación de los periodistas detenidos y el regreso de hombres y mujeres de prensa que están exiliados, de tal forma que la población esté informada de lo que ocurra en el diálogo nacional.

“Aunque estoy de acuerdo que sus sesiones no deban ser públicas, independientemente que ambas partes puedan dar declaraciones a los medios de comunicación después de cada reunión”, continuó Solís.

El Gobierno de Ortega anunció este sábado una reunión que sostuvo con representantes del “gran capital” y autoridades de la iglesia católica. Los empresarios Roberto Zamora, Carlos Pellas, Ramiro Ortiz, Juan B. Sacasa y José Antonio Baltodano, informaron que el objetivo de dicho encuentro fue “abrir las puertas para reanudar la negociación entre el Gobierno y la Alianza Cívica”, así como trasladar al régimen los “planteamientos de la sociedad civil y la comunidad internacional para resolver la crisis y trabajar en los objetivos democráticos”.

La noticia del reinicio de un posible diálogo, según el exmagistrado Solís, obedece a una serie de factores que hicieron que cambiara su posición dictatorial. El primero es la posible caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, que traería consecuencias nefastas sobre Nicaragua, independientemente que su salida sea violenta o pacífica.

En segundo lugar está la presión internacional de las últimas semanas que se traduce en la llegada de la delegación norteamericana, la invitación que el mismo Ortega hizo a la OEA; las resoluciones de los organismos creados por esa misma institución para retomar la ruta electoral y la importante creación del Grupo de Trabajo sobre Nicaragua, sumado a las resoluciones de la CIDH y del Grupo de Interdisciplinario de Expertos, así como la firma de la Nica Act, la aprobación de sanciones a funcionarios nacionales y de la Carta Democrática.

De acuerdo a lo escrito por Solís, está bien claro para el Gobierno que ni la suma de las exportaciones, el ingreso de remesas familiares, las reservas del Banco Central, o lo poco que queda en las exportaciones de Zona Franca, será suficiente para evitar el derrumbe económico del país, a pesar de  sumar esto a la reforma fiscal o a los cien millones de dólares conseguidos en China Continental.

“El cierre de los descréditos por parte de los bancos afectará seriamente a la exportación de los productos tradicionales de Nicaragua y de los no tradicionales y la severa contracción del crédito terminará por ocasionar la quiebra de los importadores de bienes comerciales, industriales y por su puesto de bienes de uso y de consumo, salvo tal vez los alimentos y las medicinas”, resaltó Solís, quien agregó que el sector construcción está reducido a su más mínima expresión y el turismo no pudiera estar peor, pues nadie se siente seguro de visitar el país.

El cuarto factor es la presión interna, que si bien ha sido reducida por la excesiva represión, el uso de paramilitares y encarcelamientos, sumado a la prohibición de marchar, que pretenden enviar al exterior el mensaje que el país está normal, produce los efectos contrarios, pues los asesinados por el régimen y los presos políticos, están presentes en todos los nicaragüenses.

“Si no fuera, a mi criterio, la conjunción de estos cuatros factores, el Gobierno no hubiera accedido a reabrir el diálogo nacional, incluso dando a entender para algunos que es el mismo Gobierno el que lo está solicitando, aún cuando se haga aparecer según ellos, a la Empresa Privada y a la iglesia católica, más la OEA, y el mismo gobierno norteamericano con anterioridad, como que son ellos los más interesados en su reapertura. Hay que verlo como una señal positiva y hay que tomarle la palabra al Gobierno y participar en el mismo, aún cuando haya mucho escepticismo sobre sus resultados”, consideró Solís.

Respecto a la reanudación del diálogo nacional, Solís expresó que los mediadores deben ser los obispos de la Conferencia Episcopal y que es una buena idea que los acompañe el nuncio apostólico, y un par de gobiernos de la OEA, que pueden ser escogidos del Grupo de Lima (escogidos por ellos mismos) y México, que ya se ofreció, además de ser necesario, uno de Europa como España o el secretario general del SICA, Vinicio Cerezo.

“En resumen podrían ser el cardenal Brenes con otro de los obispos, el nuncio apostólico, los dos países latinoamericano, el país europeo más el SICA, pero serían siete mediadores que es demasiado, pudiendo reducirse a unos cuatro o cinco”, manifestó Solís.

El exmagistrado señaló que la contraparte del diálogo nacional, deberían ser los que participaron en el anterior, que es la Alianza Cívica, independientemente que sus miembros en lo personal sean otros, o los mismo, pero que exista representación del Cosep, la sociedad civil, los campesinos y los estudiantes o rectores universitarios.

“Yo de mi parte estaría abierto a que se ampliase a algunos partidos políticos para evitar más polémica sobre ese tema, siempre y cuando la delegación no exceda de unas ocho a diez personas, con un máximo de cinco asesores, para que no se convierta en una Asamblea y se haga más difícil llegar a un acuerdo”, continuó el exmagistrado.

Reinicio del Dialogo Nacional es positivo y debe implementarse con condiciones que generen confianza afirma la oposición.


Por Danny Pérez García / Especial para SNN - De sorpresivo e importante califico Carlos Tunnermannn Berheimn, además celebrar el hecho de que el gran capital le haya llevado personalmente al presidente inconstitucional Daniel Ortega todas sus inquietudes que son las inquietudes del pueblo de Nicaragua, como ellos mismos lo han dicho.

Tunnermann, educador, analista político miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia y de la Unidad Nacional Azul y Blanco –UNAB-  durante el transcurso de su participación en el estelar de la mañana Impacto 540 de Radio Corporación, bajo la dirección del periodista Gustavo Bermúdez Herrera, agregó que el propósito de este acercamiento entre el gran capital y Ortega es el de abrir las puertas, y citó textualmente que esta apertura deja entredicho que la Alianza Cívica y el gobierno de Ortega se preparen a reanudar el diálogo nacional, que fue suspendido por el mismo Ortega, en donde ellos piden que este diálogo  nacional sea una negociación seria, franca e incluyente.

“La reapertura de un diálogo nacional serio, franco e incluyente que permita una solución rápida a la crisis del país y  que sea con bases objetivas y constitucionales, creo que esto es una medida de  derivada de la preocupación del gran capital por la grave crisis económica y social que está viviendo el país y seguramente están convencidos que la única manera de resolver esto es con el diálogo, en donde ellos mencionan el papel el papel importante que ha jugado la iglesia católica, y en donde ellos también mencionan que la Alianza Cívica, se prepare para participar en el diálogo” señala Tunnermann.

El miembro de la Alianza Cívica, puntualiza que de esta manera tal y como lo dijo el empresario Antonio Baltodano, en una entrevista a un diario de circulación nacional, de que ellos se ven solo como un puente, que ellos no se han sentado a negociar nada con Ortega, que ellos –reitera Tunnermann-  se ven simplemente como un puente, es decir como un puente para que se establezca un verdadero diálogo.

“El diálogo no se ha reiniciado, esto ha sido un contacto o un encuentro tal y como le bautizó  el Cardenal Leopoldo Brenes, un encuentro en que el gran capital, le trasladó todas las inquietudes, –reitera Tunnermann- las preocupaciones a la pareja presidencial y le hicieron una presentación objetiva y franca de la situación nacional y les presentaron las demandas de la población, esto fue entonces un encuentro no fue el inicio de ninguna negociación, fue un paso dado por los representantes del gran capital para abrir una ventana o una puerta al diálogo nacional” destaca Tunnermann.

Para el miembro de la Alianza Cívica, Carlos Tunnerman Berheimn, esto es sumamente importante y debe valorarse de positivo, tal y como lo han venido haciendo los distintos organismos internacionales, como la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Naciones Unidas –Oacnudh-  la Comisión Interamericana de Derechos  Humanos –CIDH- entre otros.

El miembro de la Alianza Cívica, señala que en el encuentro que sostuvo el gran capital con el presidente Ortega, estos le recordaron los requisitos para el reinicio del diálogo, como es el requisito que dejaron los eurodiputados tal y como es la liberación de los presos políticos, y de la liberación de las libertades públicas de la población en el informe que presentaron al concluir su visita, porque todo esos requisitos que ellos señalaron para la reapertura del diálogo generaría un clima de confianza, de tal manera que el cumplimiento de esos requisitos harían una contribución muy importante a este diálogo. 

“Ahora bien, a mí me parece que esos prerrequisitos, si el gobierno no los cumple de previo, serán puntos primeros del diálogo nacional, es decir que si el gobierno no sigue las recomendaciones de los eurodiputados y no procede a liberar de inmediato a las presas y presos políticos, ni da cumplimiento a la reapertura de los derechos constitucionales como son el derecho a la libre manifestación, a la libre concentración, entonces en la agenda del diálogo nacional estos puntos deberán ser puntos clave a discutirse, para luego pasar a los puntos que se refieren a la solución de la crisis institucional y democrática en que está sumergido el país” acota Tunermann.

Para el miembro de la Alianza Cívica, como bien lo dijeron los representantes del gran capital en el encuentro que sostuvieron con Ortega, todo esto tiene que ser con el objetivo de retornarle al país la institucionalidad y la democracia a Nicaragua, de tal manera –agrega Tunnermann-  que en su opinión personal el gobierno de Ortega perfectamente puede empezar a dar alguna muestra y algunas medidas que puedan ir generando confianza y que prueben que esta vez el gobierno llegará al diálogo con la voluntad política de resolver la crisis.

“Es importante que ambas partes –oposición y gobierno- lleguen al diálogo nacional con verdadera voluntad política de resolver la crisis y no levantarnos de esa mesa hasta que se haya resuelto esa crisis social y económica, fundamentalmente política, porque ni lo económico ni social se va a resolver mientras no se resuelva el problema político, lo que es el problema de fondo, en consecuencia hay ciertas medidas que se le harían muy fácil implementarlas al gobierno, con lo que daría muestras de que tiene verdadera y buena voluntad política de resolver la crisis” puntualiza Tunnermann.

Para el miembro de la Alianza Cívica una buena muestra de voluntad política  de parte del gobierno, sería la puesta en libertad de cuatro presos políticos que ya tienen sentencia absolutorias a su favor, y que el sistema penitenciario no ejecuta, tal es el caso del estudiante del Universidad Nacional Agraria –UNA- José Ramón González, al que hace ya más de tres semanas un juez le dictó sentencia absolutoria y sin embargo el sistema penitenciario no le da cumplimiento, poniéndolo en libertad, este también es el caso de Raúl Ernesto Rojas Bello, lo mismo que de Alberto Monroe y de Guillermo Sovalbarro Oporta, en donde ellos tres tienen sentencias absolutorias y no son puestos en libertad , y tenemos el caso del señor Alex Vanegas quién debería ya haber sido puesto en libertad.

“También el gobierno bien podría poner en libertad, porque todo mundo sabe que son inocentes, porque ellos únicamente se limitaron a informar al pueblo de Nicaragua, lo que estaba pasando, tal y como es el caso del periodista Miguel Mora y la periodista Lucia Pineda a los que los están procesando y los tienen en condiciones carcelarias sumamente duras” señala Tunnermann.

Por su parte Violeta Granera, Coordinadora del Frente Amplio por la Democracia –FAD-  coincide con Carlos Tunneramnn, de que el gran capital llevó al régimen Ortega-Murillo, la urgente necesidad de que se siente a negociar una salida a la crisis que ellos mismos han provocado.

Granera, durante su intervención en Impacto 540 de Radio Corporación, señala que éste  encuentro se debe leer y valorar de una manera positiva, para luego aclarar que este encuentro no fue un diálogo y de que ahí se hicieron arreglos, lo cual nunca lo permitiría el pueblo de Nicaragua.

“Este encuentro entre el gran capital y el gobierno, simplemente fue una manera de colaborar, para que Ortega entienda de una vez por todas que esta situación de crisis que vive el país ya es insostenible, para el principalmente, pero también para el país, con este encuentro se abre una posibilidad en la que tanto la Unidad Nacional Azul y Blanco como el FAD han hecho pública su posición en la que, que resaltan dos posiciones, como es la de que si el gobierno quiere un diálogo  en verdad serio, tienen que dar algunas condiciones que den señales de que este diálogo será franco y serio, porque bien vimos cómo Ortega en el diálogo del año pasado, éste no tenía ninguna voluntad e intención de dialogar, que solo tenía intención de ganar tiempo para oxigenarse y reprimir a la población de una manera brutal” destaca Granera.

Para la coordinadora del FAD lo que ahora Ortega menos tiene o no tiene, es tiempo, y la represión le ha quitado el tiempo, y los días de su dictadura están contados, y lo que resta es que se sienten a dialogar para determinar cómo se hace para salir del atolladero, de cómo la dictadura va a salir de éste, causando esta vez menos daños a los nicaragüenses, sin provocar más traumas de los que ha provocado en estos últimos diez meses.

“Ortega debe dar condiciones para que un nuevo diálogo sea franco, serio y sincero, y esto facilite  un clima y ambiente de confianza, para que podamos creer que verdaderamente este diálogo es la vía para que lo podamos acelerar, un diálogo que pasa por dos grandes e importantes temas, en el que en primer lugar está el dela liberación incondicional de todas y todos los presos políticos, aquí nadie se puede sentar con el dictador si este no da muestras de sentarse a hablar seriamente y eso repito significa que tiene que liberar a todos y todas las presas políticas, luego esta por supuesto el cese a la represión y esto implica el desarme de los paramilitares y dejar de estar haciendo redadas y secuestros a la población en todos los puntos de Nicaragua, sin esto no puede haber manera de sentarse a dialogar con Ortega” puntualiza Violeta Granera coordinadora del FAD.

Para Granera otro punto absolutamente necesario para sentarse a dialogar con Ortega es que se devuelva el respeto absoluto a todas las libertades públicas, que todos los nicaragüenses puedan estar en las calles, como tienen derecho, sin exponer la seguridad y la vida de nadie, que el régimen de Ortega, restituya el derecho a la libre expresión, que todos los periodistas que están en el exilio forzado, puedan retornar al país, que se les devuelvan todos sus equipos de trabajo que le han sido confiscado por el régimen, y también que puedan volver los casi 50 mil exiliados temporales que se han ido a Costa Rica y otros países, pero que no quieren vivir fuera de Nicaragua, que simplemente tuvieron que irse para salvaguardar sus vidas y por último que se permita el retorno al país los organismos internacionales de derechos humanos que fueron expulsados por Ortega, concluye su participación en Impacto 540, de Radio Corporación, Violeta Granera, coordinadora del FAD.


El gran rompe cabezas: ¿Quién recogerá las piezas?


Por Oscar-René Vargas / Desde abril 2018, el gobierno Ortega-Murillo empezó a hacer agua hasta encallar, crisis tras crisis, en playas poco generosas.

Al calor de la posible aplicación de la Carta Democrática en la OEA, las sanciones de Estados Unidos (Ley Magnitsky Nica) y la amenaza de la Unión Europea de otras sanciones, y de la certeza de una profundización de la crisis económica; al régimen sólo le quedaba admitir que vivimos horas de angustia y desaliento.

Después de las visitas de los delegados norteamericanos (23 de enero), de la delegación de los eurodiputados (23 al 26 de enero) y la llegada de los funcionarios de la OEA (14 de febrero); se hablaba de la existencia de conversaciones secretas del Nuncio Apostólico con Ortega-Murillo para destrabar la crisis sociopolítica.

El 17 de febrero se conoció la reunión de los principales miembros del gran capital con el régimen Ortega-Murillo. No hay que perder de vista que el gran capital piensa, principalmente, en sus negocios, una economía en bancarrota es mala para los banqueros; y Ortega-Murillo piensan en ganar tiempo.

La profundización de la crisis económica local pone en alto riesgo la cohesión política y social del régimen Ortega-Murillo. Por eso, el régimen acepta reunirse con los delegados del capital Pellas/Ortiz/Zamora/Baltodano/Sacasa, con la esperanza de ganar tiempo y evitar las sanciones.

La postura del régimen tiene que variar, no puede seguir pretendiendo ganar tiempo, por varias razones: a) la crisis económica se va profundizando cada día, incluyendo a los negocios de la nueva clase y de la familia presidencial. b) la situación de Venezuela se va deteriorando en detrimento de Maduro y sus allegados. 

Por lo tanto, el régimen no puede seguir apostando al empantanamiento político de la crisis venezolana que le permita ganar tiempo. c) el Vaticano toma distancia del régimen venezolano por incumplimiento de los acuerdos anteriores. d) la crisis de Petrocaribe, por las sanciones a PDVSA, va a tener repercusiones en las posturas de los países del CARICOM en la próxima reunión de la OEA, lo cual hace más factible el obtener los 24 votos para aplicar la Carta Democrática al régimen Ortega-Murillo.

Hay que tener presente que Nicaragua es un país muy jerárquico, tiene una cultura de contexto alto. O sea, que lo que no se dice es tan o más importante como lo que se dice.

El secreto y el poder constituyen dos pilares fundamentales del mundo de la política de los poderes fácticos: el secreto y el ocultamiento del acuerdo sociopolítico. Es por eso que la mayor parte de las actividades de la clase dominante está protegida por el secreto.

El secreto es también un dispositivo del poder. El poder se sirve del secreto para proteger y/o aumentar la fuerza operativa de los poderes fácticos. El secreto suele ocultar parte vitales de un acuerdo cuyo desvelo sería peligroso para sus intereses.

El secreto se organiza para ocultar ciertas maniobras no muy limpias. Bajo el manto del secreto quedaran cubiertos las trampas y los abusos del régimen y de clase política tradicional.

Precisamente, por esa razón, los que participaron en la reunión del 16 de febrero no dicen todo lo que realmente conversaron. Eso dificulta la interpretación sociopolítica de la coyuntura y, en último término, la toma de decisiones.

En la reunión del 16 de febrero, posiblemente hablaron de la conveniencia de la apertura de un diálogo. Se habla de iniciarlo en los primeros días de marzo es para evitar la implementación de las sanciones norteamericanas y europeas que debilitarían al régimen Ortega-Murillo y hundiría más la economía con repercusiones negativas para todos.

En las negociaciones no hay que perder de vista que el régimen Ortega-Murillo, para legitimarse, aunque sea por un lapso breve, tiene que llamar, de inmediato, al diálogo. Más aún, el régimen ha ido a dar al callejón sin salida en el que hoy se halla. Se encuentra al borde del abismo, necesita el dialogo. No tiene credibilidad internacional. Tiene miedo a las sanciones. No tiene base, se sostiene con la fuerza de las armas.

Para empezar a hablar de diálogo hay que encontrar un marco en el que no se hagan trampas. No hacer trampas es reconocer que no se puede llegar a ninguna solución al margen de reconocer que la solución a la crisis sociopolítica pasa por la salida de Ortega-Murillo del poder.

Antes de la instalación de un diálogo para discutir la agenda sociopolítica se debe realizar las siguientes acciones: liberación inmediata de todos los presos políticos; libertad para todos los medios de comunicación agredidos: 100% Noticias, Confidencial, Radio Darío y otros medios independientes; suspensión de las elecciones regionales de la Costa Caribe; acuartelamiento de las fuerzas policiales y paramilitares; desarme de los paramilitares; cese de la represión; libertad inmediata de reunión y manifestación; regreso a Nicaragua de la CIDH, MESENI y GIEI, así como la OACNUDH; restablecimiento de las oficinas de CENIDH y ANPDH.

Los que vayan a participar en el diálogo de parte de la sociedad civil tienen que desconfiar del hombre aparentemente tranquilo, mientras otros hablan, él observa; mientras otros actúan, él planea. Y cuando todos finalmente descansan… él ataca.
Estamos en presencia de un grupo de halcones liderados por Ortega, figura taciturna, conspirador agazapado. El vicio de Ortega-Murillo es el apetito incontrolado por el poder.

'Venezuela, Nicaragua y Cuba serán libres', asegura Trump.


Miami Florida EEUU / EFE - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes en Miami que se acerca el día en que todo el continente americano será "libre por primera vez en la historia" con la derrota de las "tiranías" de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

He venido aquí a proclamar que un nuevo día llega a América Latina. En Venezuela y en todo el hemisferio el socialismo está muriendo y la democracia, la libertad y la prosperidad renacen", afirmó Trump en un encuentro en Miami con la comunidad venezolana, que le aclamó con gritos y banderas.

Trump reiteró su apoyo a la causa de la libertad en Venezuela y al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, al que reconoce desde el 23 de enero como presidente encargado de ese país, y subrayó que esa causa está "ganando en todos los frentes".

Además, se dirigió a los militares y los funcionarios que aún apoyan al régimen de Nicolás Maduro, al que calificó de "marioneta de Cuba", para decirles que "los ojos del mundo entero" están puestos sobre ellos y deben aceptar la oferta de amnistía de Guaidó.

Buscamos una transición pacífica, pero todas las opciones siguen sobre la mesa", advirtió Trump en uno de los momentos más aplaudidos de su intervención, que estuvo precedida por unas breves palabras de Guaidó por videoconferencia.

El presidente estadounidense vinculó en su discurso lo que ocurre en Venezuela, un país "hecho una ruina" por "la desacreditada ideología" socialista que siempre lleva a "la tiranía", y lo que sucede en Cuba y Nicaragua, y dijo que también el futuro de los tres países está ligado.

Las horas crepusculares del socialismo están llegando", subrayó Trump, quien aseguró que Estados Unidos nunca va a ser socialista.

A los que apoyan a Maduro, quien -según dijo- prefiere "ver morir de hambre a su pueblo antes que ayudarles", les advirtió de que Estados Unidos "sabe quiénes son y dónde tienen guardados los miles de millones de dólares que han robado".

Ante la madre del policía Oscar Pérez, que se levantó contra Maduro y fue "asesinado vilmente" por las fuerzas de seguridad venezolanas, Trump prometió que la muerte de su hijo, al igual que la de otros que dieron la vida por Venezuela, "no será en vano".

Trump no anunció nada nuevo ni más medidas para presionar a Maduro a dejar el poder, pero enalteció los ánimos de los venezolanos que ven cómo el desenlace de la crisis no llega con un mensaje inequívoco de que están con ellos y no los va a dejar.  El presidente se desplazó en helicóptero desde Palm Beach, donde pasó el fin de semana largo, pues hoy es festivo en Estados Unidos, junto a la primera dama, Melania, que fue quien le presentó a la audiencia.

En unas palabras dirigidas a los presentes por videoconferencia desde Caracas antes de que Trump hiciera aparición, el propio Guaidó subrayó que hay que aprovechar el momento actual para lograr la "conquista de la libertad" y opinó que Venezuela se debate entre "la democracia y la dictadura, entre la vida y la muerte".

Debemos aprovechar este momento. El momento es ahora. Venezuela será un país libre y amigo de la región", subrayó. En el centro de convenciones Ocean Bank de la Florida International University (FIU) se congregaron congresistas y senadores republicanos, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, y la vicegobernadora Jeanette Núñez, así como integrantes de la comunidad venezolana y del exilio político.

Entre estos últimos estuvo el presidente de la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), José Antonio Colina, quien pidió hoy en una carta abierta al presidente Trump que tome la "decisión correcta" en caso de que los militares venezolanos "no cambien de bando" y sea necesario "apoyo militar".

El senador Marco Rubio, al que se considera uno de los artífices de la política estadounidense en contra del régimen de Nicolás Maduro, escribió hoy en Twitter que "sin importar el tiempo que lleve, América (Estados Unidos) estará con Guaidó y el pueblo de Venezuela hasta que la democracia sea restablecida" y pidió a los venezolanos que "no se desesperen".

Rubio estuvo este domingo en la ciudad colombiana de Cúcuta, fronteriza con Venezuela, junto al congresista Mario Díaz-Balart y el embajador de Estados Unidos en la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, para supervisar el plan para la entrega de ayuda humanitaria que se espera poder ingresar el 23 de febrero.

Todos ellos estuvieron hoy en el acto en el que Trump renovó su compromiso con la lucha por acabar con la "dictadura" de Maduro. El Partido Demócrata de Florida hizo pública una declaración con motivo del discurso de Trump al que acusa de tener "un doble discurso" respecto a Venezuela, pues, según dijo, a la vez que defiende a Guaidó no para de deportar a venezolanos que piden asilo en Estados Unidos.

En un momento de profunda crisis, el Gobierno de Trump continúa castigando a los refugiados venezolanos que buscan la libertad, mostrando que su máquina de deportación continúa impactando a nuestros inmigrantes. Los Estados Unidos debe otorgar un TPS a los venezolanos inmediatamente", dijo la portavoz del Partido Demócrata de Florida Luisana Pérez.  Según cifras divulgadas por los demócratas, el año pasado 21.722 venezolanos solicitaron asilo en Estados Unidos, y en 2017 fueron 27.634. Desde 2015 hay una acumulación de 70.000 peticiones de asilo que involucran a 200.000 venezolanos.

Sin embargo, las deportaciones de venezolanos aumentaron un 36 % en 2017, de 182 deportados en 2016 a 248 en 2017 y hay alrededor de 265 venezolanos detenidos.

Condenan a 216 años de prisión a líder campesino que protestó contra Daniel Ortega y suspenden juicio a periodistas.


El líder campesino Medardo Mairena, quien en 2018 participó en protestas contra el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, pagará una pena de 216 años de prisión por terrorismo y otros delitos, informó la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

La pena fue emitida de forma sorpresiva la mañana del lunes por el titular del Juzgado Noveno de Distrito Penal de Juicio, Edgard Altamirano, en el Complejo Judicial de Managua. Altamirano, descrito por medios nicaragüenses como un fiel a Ortega, ordenó en el mismo juicio 210 años de cárcel para Pedro Mena y 159 con 3 meses para Orlando Icabalceta, ambos líderes campesinos que, junto con Mairena, participaron en protestas antigubernamentales desde 2013.

"Las penas son irrisorias, son del triple de lo que pidió la misma Fiscalía, que solicitó 73 y 63 años, a pesar de que la pena máxima en el país son 30 años", cuestionó el abogado defensor Julio Montenegro, quien dijo además que no fue citado por el juez Altamirano, para presenciar la audiencia.

Los líderes campesinos fueron inculpados anoche por los delitos de terrorismo, robo agravado, daños agravados, secuestro y entorpecimiento de servicios públicos. El 18 de diciembre pasado, cuando los campesinos fueron declarados culpables, Montenegro señaló que el juez no incluyó los alegatos finales del caso, debido a que supuestamente ya había redactado el fallo, desde antes del inicio de la audiencia.

Los líderes rurales, detenidos el 13 de julio pasado, son miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la contraparte del Gobierno en un diálogo para superar la crisis que fue suspendido de forma indefinida en julio pasado, después de que grupos oficialistas atacaron a obispos de la Iglesia católica, quienes actuaban como mediadores.

Las protestas contra Ortega alcanzaron su pico entre abril y julio pasados en toda Nicaragua, tras lo cual el Gobierno realizó acciones violentas que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha identificado como crímenes "de lesa humanidad". Desde abril pasado la crisis sociopolítica de Nicaragua ha dejado entre 325 y 561 muertos, de 340 a 767 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, según organismos humanitarios.

Ortega reconoce 199 muertos y 340 detenidos a los que llama "terroristas", "golpistas" y "delincuentes comunes". La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la CIDH han responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas y otros abusos contra los manifestantes y opositores.

Ortega, quien lleva doce años en el poder de manera continua, no acepta responsabilidad en la crisis ni tampoco los señalamientos generalizados sobre graves abusos de las autoridades contra los manifestantes antigubernamentales, y denuncia ser víctima de un intento de "golpe de Estado fallido".

Por su parte, el juez Edgar Altamirano, titular del Juzgado Noveno Distrito Penal de Juicio de Managua, programó el juicio para los periodistas Miguel Mora y Lucía Pineda Ubau para el próximo 18 de marzo a las 09.00 horas locales.

Además, solicitó al departamento de evidencias de la Policía Nacional que lleve al juicio cinco discos compactos que contienen material audiovisual donde supuestamente los periodistas incitan al odio a través del Canal 100 % Noticias.

Julio Montenegro, abogado de ambos comunicadores, insistió en que la acusación contra ambos periodistas “carece de fundamentos” y argumentó que “no se puede acusar a una persona por ejercer el libre ejercicio de informar”.

Miguel Mora, director y propietario del canal de televisión 100 % Noticias, y su jefa de prensa, Lucía Pineda, están detenidos desde el 21 de diciembre tras el allanamiento del canal, y enfrentan cargos por “fomentar e incitar al odio y la violencia” y “provocación, proposición y conspiración para cometer actos terroristas”.

El mismo día del allanamiento al canal 100 % Noticias el estatal Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), ente regulador del sector, ordenó a las operadoras de televisión por suscripción retirarlo de su menú, lo que efectivamente ya ocurrió.

La ocupación de la sede de 100 % Noticias tuvo lugar el mismo día en que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), un ente tutelado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), presentó en Washington un informe sobre la crisis de Nicaragua en el que señaló que existen pruebas para argumentar que el Gobierno de Ortega ha incurrido en delitos de lesa humanidad.

Por ese caso, el juez Sexto de Distrito Penal de Audiencia de Managua, Henry Morales, a petición de la fiscal auxiliar Lillyam Sosa, también emitió una orden de captura en contra de los periodistas Luis Galeano y Jackson Orozco, además del comentarista político Jaime Arellano, quienes transmitían programas en 100 % Noticias y se marcharon al exilio.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la CIDH, aunque algunos grupos elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.

Empresarios de Nicaragua dicen buscar diálogo incluyente y sin retrasos.


Un grupo de empresarios de Nicaragua que se reunió con el dictador Daniel Ortega para un posible reinicio del diálogo que saque al país de la crisis, informó que su interés es "una negociación incluyente" y que lleve a la democracia en el corto plazo.

"Tomamos la iniciativa de solicitar un encuentro para reiterarle al Gobierno la urgencia de una negociación incluyente, seria y franca con la sociedad civil, para abordar la grave situación social, política y económica que atraviesa el país", informó el grupo, en una nota de prensa.

La nota fue firmada por los empresarios Roberto Zamora, Carlos Pellas, Ramiro Ortiz Mayorga, Juan Bautista Sacasa, José Antonio Baltodano, dueños de algunos de los capitales más grandes de Nicaragua.

Los empresarios se reunieron con Ortega en presencia del cardenal Leopoldo Brenes, y el nuncio apostólico, de origen polaco, Waldemar Stanislaw Sommertag, quienes asistieron como invitados.

Frente a las reacciones adversas causada por el "secretismo" de la reunión, el grupo de empresarios afirmó que sus "únicos objetivos" fueron "abrir las puertas para reanudar la negociación entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

El diálogo entre las dos partes ya había iniciado en mayo pasado, pero fue abandonado de forma unilateral por Ortega en julio.

Los empresarios afirmaron que hicieron saber al gobernante "la urgencia de abordar los planteamientos de la sociedad civil y la comunidad internacional, para resolver la crisis y trabajar en los objetivos democráticos e institucionales".

Los planteamientos de diversos sectores nacionales e internacionales, y que Ortega ha desconocido, coinciden en que el régimen debe cumplir las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), entre ellas, la liberación de los manifestantes presos, el fin de la represión y garantizar las libertades públicas.

Asimismo los empresarios llamaron "a todos los sectores de la sociedad nicaragüense" a respaldar un posible diálogo, así como "el encomiable trabajo que ha venido realizando la Iglesia Católica", como mediadora.

Finalmente el grupo dejó claro su interés en "una negociación rápida, efectiva y creíble", que incluya "los cambios institucionales que aseguren un futuro duradero y democrático".

Minutos después del comunicado, la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco, a la que pertenece la Alianza Cívica, que a su vez aglomera los intereses de los empresarios, campesinos, estudiantes, académicos, agricultores y otros sectores, respaldó un posible diálogo en términos similares a los del grupo, con la liberación de los manifestantes y la restitución de las libertades públicas como prioridad.

La crisis sociopolítica que Nicaragua vive desde abril pasado ha dejado entre 325 y 561 muertos, de 340 a 767 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, según organismos humanitarios.
Ortega reconoce 199 muertos y 340 detenidos a los que llama "terroristas", "golpistas" y "delincuentes comunes".

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) y la CIDH han responsabilizado al Gobierno de "más de 300 muertos", así como de ejecuciones extrajudiciales, torturas y otros abusos contra los manifestantes y opositores.

La CIDH también ha señalado que el régimen de Nicaragua ha cometido crímenes "de lesa humanidad" durante la crisis.

Ortega, quien lleva doce años en el poder de manera continua, no acepta responsabilidad en la crisis ni tampoco los señalamientos generalizados sobre graves abusos de las autoridades contra los manifestantes antigubernamentales, y denuncia ser víctima de un intento de "golpe de Estado fallido".

Defensores en el exilio documentarán violaciones a derechos humanos.


Un grupo independiente de defensores de derechos humanos exiliados en Costa Rica, documentarán todas las denuncias de violaciones en el marco de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua y trabajará en construir una memoria histórica, anunciaron en la capital costarricense San José.

Bajo el lema: “Nicaragua nunca más” está liderado por siete defensores que trabajaban en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), organización a la que en diciembre pasado el Parlamento de Nicaragua, controlado por el oficialismo, canceló la personalidad jurídica.

El movimiento buscará recopilar denuncias y testimonios de los miles de nicaragüenses que salieron hacia Costa Rica debido a la crisis y además establecer alianzas con organismos internacionales de derechos humanos.

“Queremos retomar los testimonios de los nicaragüenses exiliados en Costa Rica y canalizar denuncias a través de mecanismos internacionales. Vamos a seguir denunciando desde aquí, ya que en Nicaragua no es posible”, afirmó la activista Wendy Flores.

Con los testimonios que se recopilen, el colectivo también piensa crear una memoria histórica de lo que ha pasado en Nicaragua desde el 18 de abril de 2018, cuando empezó la crisis a raíz de las protestas en contra del Gobierno de Daniel Ortega.

Los defensores de derechos humanos sostuvieron que la represión comenzó desde muchos años antes, especialmente contra los movimientos campesinos que protestaban contra diversos asuntos como un proyecto para construir un canal interoceánico.

Gonzalo Carrión dijo en conferencia de prensa que los siete exmiembros del Cenidh decidieron salir hacia Costa Rica porque temían por sus vidas, ya que las autoridades de Nicaragua acusaron a la organización y sus miembros de varios crímenes.

Carrión calificó al Gobierno de Daniel Ortega como “una dictadura” que ejerce una “violenta represión” contra la prensa crítica, organizaciones de derechos humanos y ciudadanos que se expresan en su contra.

El dirigente enfatizó en que es necesaria una salida pacífica a la crisis a través de un adelanto de las elecciones presidenciales, y que para que haya un proceso de diálogo son necesarias condiciones mínimas como “la liberación de los presos políticos, el cese de la represión, restablecer la libertad de expresión de los medios de comunicación que fueron cerrados”. 

Según cálculos de “Nicaragua nunca más” en Costa Rica pueden haber unos 40 000 nicaragüenses, entre ellos periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos en general, que huyeron de su país para proteger su integridad física y su vida.

El colectivo agradeció al Gobierno de Costa Rica y a sus ciudadanos por la solidaridad mostrada hacia los nicaragüenses desde que estalló la crisis.

Optimismo del exilio venezolano de cara al 23 de febrero.


Miami Florida / EEE  -  A diferencia de otras manifestaciones, la de este lunes en la Universidad Internacional de la Florida, en el Ocean Bank Convention Center, fue de un derroche de optimismo frente a la situación de Venezuela.

La jornada la abrió el senador republicano y ex gobernador de la Florida, Rick Scott. Lo recibieron con una gran salva de aplausos, y fue el único de los oradores de la tarde que arremetió de manera directa contra los "demócratas progresistas", a quienes calificó de "retrógrados". Incluso pidió que aquellos que se llamen socialistas dentro de esa colectividad le pidan perdón al exilio venezolano.

"El titiritero de Maduro se encuentra en La Habana", afirmó y a renglón seguido propuso demandar al régimen cubano por el robo de propiedades al tenor del título 3 de la Ley Libertad. De nuevo arrancó aplausos cuando afirmó que "la influencia de los Castro terminó en América Latina y el tiempo del régimen de Maduro ha culminado".

Esta velada política no se limitó a Venezuela. Estuvieron incluidos Cuba y Nicaragua e incluso los países del Este, del llamado "campo socialista", de los cuales habló la Primera Dama, Melania Trump, quien le recordó a la audiencia que ella también experimentó la "opresión del comunismo" cuando vivió en Eslovenia, en la antigua Yugoslavia.

Los aplausos y vítores, con la concurrencia de pie, fueron para el senador republicano Marco Rubio, quien sin duda goza de gran prestigio dentro de la comunidad venezolana.

Fue el que menos se refirió al socialismo, pero sí el más contundente a la hora de advertir lo que podría pasar el 23 de febrero si hay algún acto de agresión contra los voluntarios de Colombia y los venezolanos que quisieran recibir la ayuda humanitaria.

"Desde ese día cientos de venezolanos tratarán de distribuir alimentos y medicinas a quienes los necesiten. Ellos [los funcionarios del gobierno de Maduro] van a poner agitadores, habrá colectivos, y si estalla la violencia sabremos quién es el responsable, el mundo está vigilando", recalcó Rubio.

Ron DeSantis, gobernador de la Florida, también intervino. "En la brutalidad de la dictadura de Maduro está incrustado el régimen cubano", señaló.

Pero quien puso una nota alta fue el asesor de seguridad de Trump, el embajador John Bolton, al referirse a Maduro como al "expresidente" de Venezuela. Este diplomático de carrera, acuñó el término "triángulo de la tiranía" para referirse a Venezuela, Nicaragua y Cuba. Cuando sirvió como embajador de Estados Unidos en la ONU, durante el gobierno de George W.Bush, habló del eje del mal de ese entonces: Irán, Irak y Corea del Norte.

El presidente Trump, en medio de gran algarabía de los asistentes, recordó que treinta minutos después del nombramiento de Juan Guaidó como presidente provisional de Venezuela, la Casa Blanca lo reconoció. "Poco tiempo después 50 países hicieron lo mismo".

Una porción importante del discurso del mandatario estadounidense se centró en las miserias del socialismo. Habló de las expropiaciones, del robo de elecciones, del sistema totalitario que impone su clase gobernante. 

"El socialismo no respeta la ley, subyuga a las sociedades". Y cerró con la misma frase del discurso del Estado de la Unión: "Estados Unidos nunca será socialista", en referencia a un ala del Partido Demócrata que se define con ese rotulo político.

Les lanzó un mensaje directo a los oficiales que apoyan el gobierno de Maduro: "Los ojos del mundo entero están sobre ustedes. No deben seguir las ordenes de Maduro ni atacar la protesta pacífica. Buscamos una transición pacífica, pero todas las opciones están abiertas".

Pidió "al régimen de Venezuela que acabe con la pesadilla de hambre e injusticia y deje que su pueblo sea libre". Indicó que si Cuba, Nicaragua y Venezuela cambian sus gobiernos, "este hemisferio será el primero en ser totalmente libre en la historia de la humanidad".

Alejandro Rebolledo, abogado criminalista, destacó el hecho de que Trump hubiera escogido el Día de los Presidentes para dirigirse a los venezolanos tanto del exilio en Miami, como a los que viven en su país. "Fue un mensaje contundente", recalcó.

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