El ex
candidato a la vice presidencia por la Alianza PLI , Edmundo Jarquìn, dice que los
nicaragüenses deben distinguir entre los partidos colaboracionistas con el
Orteguismo, y los que están luchando por la recuperación de la democracia en
Nicaragua.
Para los
primeros no existe el dilema de si ir o no ir a las elecciones municipales en
las actuales condiciones. Para los segundos, si hay un fuerte dilema, porque
hay sólidas razones y costos para no ir, pero también hay sólidas razones y
costos para ir a esas elecciones.
Para Jarquìn, hay que entender que en el
inventario del autoritarismo de Ortega está ese dilema en que coloca a los
ciudadanos: ir o no ir a las elecciones. Eso no se le plantea a los ciudadanos
en ninguna democracia del mundo. En ningún país de América Latina los
ciudadanos se preguntan si votar o no votar porque no hay confianza en el
sistema electoral.
Pero una
cuestión es evidente: con o sin participación de parte o toda la verdadera
oposición, este proceso electoral no ganará legitimidad, y Ortega no podrá
reclamarla.
El dilema que ahora se le plantea a la
verdadera oposición es diferente. Si participando o no se logran tres objetivos
esenciales: primero, ilegitimar aún más al sistema electoral; segundo, cerrar
espacios a los colaboracionistas de Ortega; tercero, que no se abran heridas
entre los que participan y no participan.
Para abonar
a esa unidad de la verdadera oposición, deseo decir lo siguiente: tan sólidas,
entendibles y respetables son las razones para ir como para no ir a las
elecciones municipales. Lo esencial es que no se rompan las bases que hagan
posible una más sólida unidad opositora en el futuro, señala Jarquìn.

