Economistas,
afirman que Nicaragua no sufrirá graves
consecuencias por la crisis económica que enfrenta actualmente el Continente
Europeo. En el
transcurso de este año, Europa enfrenta una de las crisis más crueles de la
historia, señalan.
Sin embargo,
economistas indican que esta situación no afecta a la región centroamericana y
en el caso particular de Nicaragua, porque tiene estabilidad fiscal y monetaria
y porque no depende en gran magnitud de inversiones y exportación hacia este
destino… “La Unión
Europea fácilmente asume gran parte de lo que tenemos.
Y en el caso
de Nicaragua como somos productores de comida y alimentos, tenemos la ventaja
que siempre podemos colocar nuestros productos en algunos mercados que están
demandando alimentos, esa es una ventaja, pero hay unos países que son un poco
más industrializados tendrán más problemas que nosotros.
Como Costa
Rica y Guatemala podrían probablemente tener más problemas”, dijo Mario Amador,
de la Cámara
de Industrias de Nicaragua…
Los
productores nicaragüense están preocupados por la alerta de sequía que lanzaron
ayer autoridades del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter,
lo que pondría en riesgo la cosecha de postrera.
Mientras
tanto, en Estados Unidos y en El Salvador también está latente la misma amenaza
por escasez de lluvias, que ya ha provocado pérdidas en la agricultura,
principalmente en productos como frijol y maíz.
Mientras que Mariano
Gutiérrez, Director de Meteorología del Ineter, explicó ayer en una reunión que
sostuvo con la directiva de la
Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, Upanic, que
en agosto y en septiembre se prevé que se instale de nuevo el fenómeno
climático El Niño, que generará un déficit de lluvias de entre el 20 y 30%,
sobre todo en la zona del Occidente del país.
El
vicepresidente de Upanic, José Antonio Mayorga, afirmó que es probable que los
productores de Occidente soliciten una reunión con autoridades del Ministerio
Agropecuario y Forestal, Magfor, para analizar la situación.
“Hasta
sugirieron que en lugar de sembrar maní y soya, cultiven ajonjolí, que tiene un
período más corto, o bien activar un tipo de riego, para que no haya escasez de
alimentos en esa zona y evitar mayores pérdidas”, añadió Mayorga.
El
vicepresidente de Upanic aseveró que la cosecha que está en peligro es la de
postrera y no la canicular.
“El problema
es que si no llueve, esas plantas mueren, y ya no habrá tiempo para volver a
sembrar, porque son de período de 4 o 5 meses, y eso es lo que agravaría la
situación”, apuntó.
