Desde Nicaragua,cuna de Rubén Darío transmite "La Nica" la Radio de Nicaragua.:GRACIAS POR ESTAR EN SINTONIA!!!

TITULARES

miércoles, 10 de octubre de 2018

Nicaragua la crisis se profundiza.


Por Oscar René Vargas / 1. En Nicaragua el cuadro macroeconómico no resiste a ningún test de equilibrio ni eficiencia. La economía real es raquítica, desindustrializada, con productividad muy baja, sin demanda interna que logre generar crecimiento sostenido, y con indicadores sociales críticos. 

La inestabilidad no sólo es económica, también lo es política y social. La mayoría de la ciudadanía no cree en sus instituciones. Las protestas crecen y el malestar social se extienden a casi todo el país. El sistema político y judicial hace aguas por todas partes.

2.  La forma en que el gobierno analiza la actual crisis económica, tanto sus orígenes como sus consecuencias, es equivocada; los funcionarios gubernamentales la tratan como si fuera una situación puntual y, como si el paso del tiempo la superara y apuestan a que los indicadores de una recuperación serán en los próximos meses, aunque sea leve, fuesen suficientes para pasar a otras cosas más cómodas.

3.  Nicaragua ha entrado, técnicamente, en recesión económica a partir del primero de octubre 2018, al cumplirse dos trimestres consecutivos con decrecimiento negativo. Se presenta una disminución de las ventas de bienes y servicios, reducción de la demanda interna e inversión, incremento del desempleo abierto y la pobreza.

4.  De acuerdo a las cifras proporcionadas por diferentes instituciones las pérdidas por la crisis sociopolítica producirán un decrecimiento negativo de menos 5.0 por ciento en el producto interno bruto (PIB) del 2018. La tendencia es que al gobierno Ortega-Murillo lo hundirá la economía.

5.     Se espera que el PIB de América Central continúe “creciendo a un buen ritmo” (2.8 por ciento), aunque el mismo “se verá mermado por la crisis económica y política que sacude Nicaragua”, indico el Banco Mundial en su informe “Sobre incertidumbre y cisnes negros: Cómo lidiar con riesgo en América Latina y el Caribe”. Aunque el origen del problema es político y social, pero obviamente ha tenido un impacto económico, lo que traerá pobreza y desigualdad.

6. Las expectativas futuras de inversión para el 2019 no son alentadoras. Las expectativas ventas de los productos para consumo interno son negativas por el aumento del desempleo y la informalidad laboral, así como la inseguridad en diferentes ciudades del país. La crisis ha limitado la capacidad de operación y de ejecución. Posiblemente el inversionista extranjero se abstendrá de invertir en los próximos dos años.

7. La calificadora de riesgo crediticio “Fitch Ratings” pronostico que el PIB caerá este año 2018 y que una potencial aprobación de leyes norteamericanas que sancionan al gobierno Ortega-Murillo y sus séquitos, provocará años difíciles en la atracción de inversión extranjera directa (IED) y en la obtención de recursos externos durante 2018-2022. El pronóstico es que Nicaragua tendrá, mínimamente, los próximos dos años difíciles.

8. De acuerdo al Banco Central de Nicaragua (BCN), entre el 31 de marzo y finales de agosto 2018, la crisis sociopolítica, desde hace 174, días ha provocado la salida de US$ 1,042 millones de dólares de los bancos, lo que causa diversos efectos negativos en cadena, ya que los bancos reducen sus préstamos a las empresas, al comercio y a los ciudadanos, lo que contrae el consumo.

9. La posible aprobación de las dos leyes, Ley Nicaraguan Investment Conditionality Act, conocida como “Nica Act” y Ley de 2018 para los Derechos Humanos y la Lucha contra la Corrupción en Nicaragua(conocida como Magnitsky Nica), que se encuentran en el Congreso de los Estados Unidos podrían provocar una mayor depresión económica en el 2019: ya que se paralizaría la inversión pública, no se tendría acceso a recursos de la cooperación oficial al sector público, y, posiblemente, se congelarían las donaciones europeas. La única ayuda que vendría a Nicaragua seria la humanitaria y la asistencia técnica.

10. La economía nicaragüense está muy ligada a Estados Unidos. De ese mercado dependen cuatro fuentes de ingresos fundamentales para su crecimiento: turismo, remesas, exportaciones e inversiones extranjeras directas. Además, Estados Unidos es el principal socio financiero del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fuentes principales de recursos para que Nicaragua financie sus programas de inversión pública, así como la balanza de pagos.

11. En el 2017, las exportaciones y remesas provenientes de Estados Unidos alcanzaron la cifra de US$ 1,782 millones de dólares, equivalente al 12.9 por ciento del PIB de 2017. De cada cien dólares que se obtuvo por exportación de mercaderías, cuarenta dólares provienen mercado norteamericano. De las US$ 1,390.8 millones de dólares que ingresaron al país de remesas, US$ 769.2 millones de dólares provenían de los Estados Unidos, es decir el 55.3 por ciento del total.

12. Según la Guía del Inversionista “Doing Business in Nicaragua 2017-2018”, en el 2016 la inversión proveniente de Estados Unidos sumó US$ 190.8 millones de dólares, es decir el 13 por ciento del total de la IED de ese año. En Nicaragua operan unas 161 empresas de capital estadounidense. Según cifras del Instituto Nicaragüense de Turismo, de los 444,924 turistas que en el año 2017 ingresaron al país, 367,035 procedían de Estados Unidos, es decir el 82.49 por ciento.

13. Según el BCN, en junio 2018 el consumo de energía eléctrica del sector industrial se contrajo en un 18.4 por ciento con respecto a marzo 2018, y un 17 por ciento con relación al igual mes de 2017. La industria nacional concentra entre el 23 y el 28 por ciento de la demanda nacional eléctrica. Pero no solo el sector industrial consumió menos energía, sino también el sector comercial. Además, el consumo nacional total cayó en junio en un 12 por ciento en relación a marzo 2018 (antes de la crisis).

14. El asunto primordial de las repercusiones sociales permanece subsumido en los indicadores oficiales. Los individuos y las familias resienten el impacto de la crisis, tanto en el flujo de sus ingresos como en su patrimonio y la manera en la que se pueden recuperar no es evidente, ni pareja y no se expresa fehacientemente en los indicadores económicos y financieros que comúnmente se utilizan.

15. La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES) estima, para finales de julio 2018, 347 mil personas habrán sido despedidas o suspendidas de sus puestos de trabajo. Las actividades relacionadas con el turismo, comercio y construcción representan el 76 por ciento del total de los despidos y suspensiones.

16. Según el BCN, en marzo, la planilla del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) incluía a 896,869 afiliados, pero en junio 2018 dicha cifra bajó a 810,430 afiliados, eso significa que entre abril y junio se dieron de baja 86,439 afiliados.

17. Los cálculos de los expertos indican que el INSS, en el 2018, podría cerrar con un déficit de C$ 3.700 millones de córdobas (equivalente a US$ 433.04 millones de dólares). Lo más alarmante es que el gobierno Ortega-Murillo no tiene medicina para cubrir el déficit, lo cual abre la posibilidad de una posible quiebra de la institución con enormes repercusiones negativas para los afiliados. Si el gobierno quiere salvar al INSS, tiene que salvar antes la economía y para salvar la economía tiene que resolver el problema político.

18. La Encuesta de Hogares para medir la Pobreza en Nicaragua, de 2017, de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global (FIDEG), la pobreza general, medida por el consumo, se ubicó en 41.2 por ciento y la pobreza extrema en 8.4 por ciento.

19. Nicaragua es altamente vulnerable a caer en estado de pobreza. Una ligera caída en el consumo produce un aumento más que proporcional en la pobreza.El consumo de los nicaragüenses ha bajado y bajará más por la crisis sociopolítica y se estima que la pobreza general cerrará en 2018 por encima del 50 por ciento. Ese incremento será consecuencia de la pérdida de empleos y el incremento del costo de la canasta básica.

20. De acuerdo a las proyecciones de FUNIDES, el año 2018 podría concluir con un incremento de 1.2 millones de nicaragüenses bajo la línea de la pobreza, niveles que existían en la primera mitad de la década de los años 90 del siglo XX, cuando más de uno de cada dos nicaragüenses vivía en estas condiciones.

21. Hay varios factores que determinan las condiciones de pobreza en que vive una persona: acceso a la salud, la educación, servicio de agua potable, saneamiento y electricidad, así como los estándares de vida. La mitad de la población nicaragüense que vive en la pobreza son niños. Hay una generación completa que vive y vivirá en la pobreza.

22. No hay registro de las pérdidas de trabajo en el sector informal de la economía, lo cual dispara las cifras de pobreza en todo el país, mientras las empresas anuncian la suspensión y/o recortes de personal por tiempo indefinido. Vamos a tener un último trimestre de 2018 con mucha destrucción de empleo. Por ejemplo, cerca del 95 por ciento de los cafetaleros están sin financiamiento para levantar la cosecha del ciclo 2018-2019, cual repercutirá en el número de obreros agrícolas que serán contratados.

23. El subempleo es, simplemente, aquellos que subsisten con contratos a tiempo parcial, precarios, sin beneficios. El incremento del subempleo es un resultado de la crisis sociopolítica. Muchas empresas han crearon empleos más precarios para reducir los números de desempleados abiertos. En otras palabras, el subempleo equivale al nuevo desempleo. El subempleo una de las razones por la cual los salarios reales han caído.

24. El problema de la informalidad (trabajo informal) en Nicaragua, es un lacerante problema sociolaboral presente de tiempo atrás, pero acicateado durante el gobierno Ortega-Murillo. Así, a estas alturas alrededor el 76 por ciento de la PEA (población económicamente activa) sobrevive en precaria situación. Sin prestaciones de ninguna naturaleza y con remuneraciones entre el 25 y 50 por ciento inferiores a las pagadas en la formalidad (trabajo formal), donde el panorama tampoco es grato, porque los salarios ofrecidos resultan cada día menores en relación al costo de la canasta básica.

25. Los salarios bajos han sido una de las características centrales de la economía nicaragüense desde hace décadas. Los empresarios siempre han dicho que los salarios deprimidos confieren una ventaja competitiva artificial a la economía. La evolución de los salarios sigue de cerca la de los salarios mínimos. Existe la idea que los bajos salarios permiten a las empresas contratar más trabajadores; la verdad es que las empresas contratan más personal cuando existe la expectativa que el mercado se mantendrá estable o en expansión.

26. De acuerdo al BCN, el precio de la canasta básica en agosto 2018 alcanzo los C$ 13,493.59 córdobas (equivalente a US$ 423.1 dólares al cambio oficial). Con el salario mínimo promedio de US$ 196.3 dólares, se cubre sólo un 46.39 por ciento de la canasta básica. Desde hace mucho los aumentos al salario mínimo han estado ligado a la inflación esperada y no a la efectiva, lo que explica buena parte del desplome de su poder adquisitivo.

27. Los beneficios de un buen ingreso llegan a pocas personas, particularmente en un entorno laboral donde se reduce el número de plazas laborales que pagan más del costo de tres canastas básicas. En consecuencia, el verdadero problema de inequidad y pobreza es atribuible a la precariedad del ingreso laboral, que a su vez es resultado del entorno adverso que enfrenta la mayor parte de la población debido a: distribución desigual de la riqueza, corrupción, alto costo de los combustibles, falta de financiamiento para las PYMES, MIPYMES y pequeñas empresas, entre otros.

28. La deuda externa nicaragüense alcanzó los US$ 11.728 millones de dólares en el segundo trimestre de este año (junio 2018), lo que equivale a 82.9% del producto interno bruto (PIB), informó el Banco Central de Nicaragua (BCN).

29. El BCN indicó en un informe que, del total de la deuda externa, US$ 6.083,2 millones de dólares corresponden a la deuda del sector privado y US$ 5.644,8 millones de dólares a la deuda del sector público.

30. Nicaragua recibió US$ 975,7 millones de dólares en remesas familiares entre enero y agosto de 2018, un 7,6 por ciento más que en el mismo período de 2017, informó el BCN. En los ocho primeros meses de 2017, el país recibió US$ 906,8 millones de dólares en remesas.

31. Del total de remesas recibidas hasta agosto 2018 (acumulado), el 55,7 por ciento provino de Estados Unidos, seguido de Costa Rica (19,5 por ciento) y España (11 por ciento).

32. Durante 2017, las remesas que los nicaragüenses residentes en el exterior enviaron a sus familias alcanzaron US$ 1.390,8 millones de dólares, la cifra más alta de las últimas dos décadas. Nicaragua recibió US$ 1.264,1 millones de dólares en remesas familiares en 2016.

33. Las remesas representaron el 10,9 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país en el 2017. Las remesas juegan un papel fundamental para mitigar la pobreza en el país. Sin embargo, la mejor forma de luchar contra la pobreza es más empleo, mejores salarios y/o ingresos y educación para todos.

34. El 25 por ciento de los hogares encuestados por FIDEG recibe remesas. Estos reportaron que reciben un monto promedio de US$ 150 dólares al mes. Pero si esos recursos no hubieran llegado a esos hogares, la pobreza general en 2017 se hubiera incrementado en más de seis puntos porcentuales.

35. Cerca del 20 por ciento del total de la población nicaragüense, calculada en 6,3 millones de habitantes, vive en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y Costa Rica, y la mitad de ellos lo hacen de manera indocumentada.

36. El costo de cubrir las necesidades básicas, porque el dinero no alcanza, es la principal preocupación en los hogares nicaragüenses, lo refleja la última encuesta, septiembre 2018, de la empresa encuestadora “Cid Gallup”.

37. Las dos áreas las que están afectando básicamente la tranquilidad familiar son: “la parte económica y las represalias que se toman de parte del Gobierno”, indica la encuesta realizada entre el 6 y 18 de septiembre 2018.

38. El 27 por ciento de los encuestados respondió que el costo de cubrir las necesidades básicas es la principal preocupación en el hogar, seguido por la crisis sociopolítica que vive el país (23 por ciento), el temor por los hijos y la represión del Gobierno (17 por ciento), el desempleo de, al menos, un miembro de la familia (16 por ciento) y el crimen o la violencia en el barrio (6 por ciento).

39. El 65 por ciento de la población considera que la situación económica de su hogar está “mucho peor” en mayo de 2018 en comparación al 2017 y el 27 por ciento la percibe igual. El resto evitó responder. Entre los años 2007-2017, se caracterizaron porque los jóvenes siguen siendo pobres, y la riqueza aumentó, pero sólo en poder unas centenas de familias.

40. La empresa encuestadora “Cid Gallup” concluye que el sentimiento de bienestar y mejores condiciones financieras del hogar, que se vivió en años anteriores, se ha reducido a partir de mayo de 2018.

41. La mayoría de las personas que han huido de la crisis en Nicaragua se han refugiado en Costa Rica, donde, al menos, 26,000 han solicitado asilo desde el mes abril 2018, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

42. La Cámara de Turismo de Nicaragua afirma que el 80 por ciento de los pequeños hoteles de Nicaragua cerraron sus puertas y el 83 por ciento de las empresas del sector han tenido que reducir operaciones y su personal.

43. La Asociación de Turoperadores de Nicaragua ha reportado que el 90 por ciento de las turoperadoras se han paralizado y la Asociación de Restaurantes de Managua, señala que al menos el 40 por ciento de los restaurantes cerraron.

44. Estadísticas de la Cámara de Turismo de Nicaragua muestran que el país ha dejado de recibir 600.000 visitantes debido a que no se han suspendido las alertas de viaje internacionales en diferentes países. El sector ya reúne pérdidas superiores a los US$ 400 millones de dólares.

45. Nicaragua tiene una economía frágil y vive una situación que lleva la tendencia de agravarse mucho. En el futuro, los empresarios prevén reducir en al menos 50 por ciento las inversiones que previamente tenían planificadas para el 2018, a la espera de que se comiencen a resolver los problemas sociopolíticos que afectan al país.

46. El autismo político de Ortega conduce a Nicaragua a una recesión económica en el corto plazo. En lugar de un contrato social renovado, Ortega le ofrece al país el inmovilismo político y la profundización de la crisis sociopolítica marcada por profundas brechas de desigualdad y vulnerabilidad social. Pareciera que la vanidad le devoró la inteligencia y por la prepotencia rebasó los límites de la reflexión.

47. La Unión Europea (UE), la Organización de Naciones Unidas (ONU), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la mayoría de los gobiernos latinoamericanos han llamado en reiteradas ocasiones al gobierno Ortega-Murillo a retomar el diálogo, al cese de la represión, al desarme de los paramilitares, a la liberación de los presos políticos y al adelanto de las elecciones. El régimen no responde y se niega a retomar el diálogo.

48. Los despidos contra trabajadores del poder judicial, de profesores universitarios, de estudiantes, de médicos, trabajadores del Ministerio de Salud y de Educación y otras instancias gubernamentales, que participaron y/o apoyaron las marchas y los plantones contra el gobierno Ortega-Murillo, continúan. Alrededor de mil trabajadores del Estado ya han sido despedidos.

49. Ortega-Murillo, por su enfermedad de poder, han llevado al país a una situación de crisis extrema. Nada esta normal, siguen reprimiendo, siguen asesinando, siguen deteniendo injustamente, siguen torturando, violando e irrespetando los derechos humanos. Ortega-Murillo no acepta ninguna escalera para bajarse del poder y/o un puente para que regrese la democracia y la justicia en el país. No reconocen que su modelo político fracasó; olvidaron la lección de la historia que las ambiciones excesivas, o fracasan, o se pagan caro.

50. Los procesos contra los presos políticos están llenos de ilegalidades, empezando por el simple hecho de que no existen pruebas concretas. Lo que estamos viendo es un poder judicial partidario. Algunos jueces son señalados como elementos manipulables, como meras correas de transmisión de la línea política del gobierno Ortega-Murillo. El objetivo del gobierno y de quienes lo sostienen ha sido extremadamente claro: negar todo sobre la represión.

51. Los altos funcionarios y jueces del poder judicial aman el dinero y el poder, no a la justicia. Algunos de sus integrantes tienen antecedentes cuestionables. Es el momento de pensar en una reforma del poder judicial que fortalezca su independencia, pero al mismo tiempo que revise sus salarios, el número de magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el nepotismo y los esquemas anticorrupción a todos los niveles.

52. La represión de la dictadura solo va cambiando de métodos, pero la violencia gubernamental aumenta y empeora. El rechazo de la población crece cada día. Una salida a la crisis sociopolítica “al suave” o “pacífica” solo podría darse si el gobierno Ortega-Murillo acepta retomar el diálogo nacional y adelantar las elecciones. Nicaragua ha pasado de un estado de derecho a un estado de excepción, lo que significa que la salida de Ortega puede tener un final trágico.

53. El gobierno Ortega-Murillo aprobó, el día 03 de octubre 2018, el reglamento a la Ley de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) donde, entre otras cosas autoriza a esa institución a tener acceso directo a los ciudadanos y de las empresas en ocho instituciones públicas. La UAF accederá, sin previa autorización de los ciudadanos, de la manera directa al Registro del Estado Civil de las Personas, el registro de los salarios de empleadores y trabajadores del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, los movimientos migratorios de las personas, los reportes de exportaciones e importaciones de las empresas que dispone la Dirección General de Aduanas (DGA), los datos de los contribuyentes de la Dirección General de Ingresos (DGI). Todo ello significa que hemos entrado a un Estado militarizado donde la UAF será un instrumento para adoptar políticas contra quienes se consideran adversario.

54. La historia política de Nicaragua nos enseña que los poderes fácticos externos sólo inciden en el país cuando realmente existen problemas internos que los poderes fácticos internos no logran resolver por sus propios medios. En el gobierno Ortega-Murillo existe la idea conspirativa, expresada por Ortega y sus voceros, de que hay intereses de Estados Unidos que mueven y/o fomentan la crisis sociopolítica que vivimos; pero no es la causa. Nuestros problemas internos son lo que crean las condiciones a favor de que el poder fáctico externo puedan influenciar los acontecimientos internos.

55. La izquierda latinoamericana y mundial ha tomado la decisión de esconder la cabeza en el caso de la crisis en Nicaragua. Justifican la represión y descalifican al movimiento social autoconvocado, autónomo e independiente de los partidos políticos tradicionales. Ante cualesquiera actos y/o circunstancias cometidas por el gobierno Ortega-Murillo, ya sean actos de corrupción, cohecho, represión, uso ilimitado de la fuerza, asesinatos, nepotismo, etcétera; la crítica desaparece. No hay lugar a la reflexión. Cierran filas. No ven, no escuchan, no hablan. Se vuelven mudos, sordos y ciegos. No dicen nada, no aportan nada, para ellos cualquier crítica es traición. Sin principios, sin valores éticos, sin argumentos, caen en la futilidad. Lo único que producen son escritos para justificar la represión indiscriminada del gobierno Ortega-Murillo.

56. Para los miembros de la “nueva clase” y la izquierda tradicional (influenciada por el stalinismo) la verdad no es la alternativa. Mentir y negar es la opción. Para ellos, su táctica es no incomodar, no plantear problemas, estar cerca del poder, disfrutar de sus lisonjas. Mientras la izquierda tradicional y la nueva clase estén empantanadas, cierren los ojos a la realidad y no hacen críticas al nepotismo, ni a la corrupción, ni a la represión, ni condenen los asesinatos de los ciudadanos contrarios al gobierno Ortega-Murillo.

57. Estabilidad, confianza, certidumbre y eficiencia son las cuatro promesas más repetidas por Ortega-Murillo. La realidad mata la propaganda del régimen. Crear un buen eslogan es siempre más fácil que estabilizar la economía de un país en un ambiente de crisis sociopolítica. El orteguismo-murillismo se desgasta a mucha más velocidad de lo previsible porque demuestra que no ha sabido gobernar ni gestionar la crisis sociopolítica. En algo menos de cinco meses consiguió que el país esté patas arriba. La economía no va, la política tampoco, se mire por donde se mire.

58. El 04 de octubre 2018 se anunció la conformación de una gran alianza de los diferentes sectores que se oponen al régimen Ortega-Murillo. La “Unidad Nacional Azul y Blanco” conformada por la Alianza Cívica, la Articulación de Movimientos Sociales (que aglutinan a sectores estudiantiles, campesinos, movimientos sociales, feministas, indígenas y empresariales), el Frente Amplio por la Democracia (FAD), la Coordinadora Universitaria (CUD) y los Movimientos 19 de Abril de varios departamentos. Esta unidad está basada en una serie de coincidencias mínimas por la democratización y la justicia en Nicaragua.

59. Los paramilitares y grupos de choque no han operado sobre la base de la ley -que evidentemente lo prohibía- sino sobre la base de directivas emanadas del presidente de gobierno y de la dirección superior de la policía. Ortega cometió torpeza tras torpeza, por no entender el sustrato de la protesta. Tampoco comprendió las dimensiones del movimiento social.

60. Ortega sigue actuando el mismo papel y repitiendo las mismas líneas, sin darse cuenta de que el escenario político ha cambiado y que los autores de la obra también. Actúa sin reconocer que estamos en un teatro nuevo y quiere seguir siendo otra vez el actor principal. Actúa, habla, como si viviésemos antes del 19 de abril.

61. Ortega niega, niega, niega todo para evitar ser enjuiciado por los crímenes cometidos por su gobierno en los últimos cinco meses. Piensa que, si admite haber hecho lo que sea, o aceptar cualquier culpa, está muerto. Esa es la lógica de la negación de Ortega. Piensa que hay que ser agresivo, hay que negar todo con firmeza.

62. La política de ocultar la verdad implementada por el gobierno Ortega-Murillo es un retorno a los viejos tiempos de la dictadura somocista de desinformación y negación cuando se tratan de hechos políticamente amenazantes a la versión oficial. Refleja la determinación del poder estatal de limitar o distorsionar el pasado, y va de la mano la impunidad para aquellos que han planificado y ejecutado la represión indiscriminada contra los estudiantes y los ciudadanos en general y de la injusticia para las víctimas.

63. En la Era de la Post-Verdad cualquier mentira puede ser transmutada en verdad por la alquimia de los intereses del gobierno Ortega-Murillo. El problema es que tanto Ortega como Murillo son notables propaladores de “fake news”. Lo cual los lleva inexorablemente a perder credibilidad.

64. El movimiento de abril se transformó en el punto de la partida en la vida social y política del país al volverse en una nueva conciencia del país real. La participación de los jóvenes de hoy es indispensable para construir un país diferente.

El autor es sociólogo y economista.




Acerca de " "

LA NICA LA RADIO DE NICARAGUA ES PARTE DEL SERVICIO NICARAGUENSE DE NOTICIAS (SNN)

Publicar un comentario

Comentarios en Facebook

 
Copyright © 2011-2016 (SNN)
Design by SNN | Distributed by Servicio Nicaragüense de Noticias .