Desde Nicaragua,cuna de Rubén Darío transmite "La Nica" la Radio de Nicaragua.: ♪SINTONIZA EN VIVO



TITULARES

jueves, 4 de abril de 2019

El Estado mafioso y poder político.


Por Oscar-René Vargas/  “Nada es más peligroso que la verdad en un mundo que miente”. Nawal Al Saadawi - Escritora, Feminista Egipcia.

Ante nuestros ojos podemos observar cómo el régimen Ortega-Murillo se va deslizando hacia instituciones controladas por grupos mafiosos de paramilitares, parapoliciales y paraestatales. Me impresiona mucho el poder que tienen estos grupos y el sometimiento/aceptación de la justicia, de los poderes fácticos y del Ejército Nacional frente a ese poder ilegal, ilícito, ilegítimo, pero existente.

Lo que antes parecía una excepción, limitada a situaciones casi extremas, ahora se está convirtiendo en norma, a medida que el gobierno ya no es aquella institución capaz de controlar territorios y asegurar el control de las fuerzas armadas paraestatales. La violencia actual de los grupos mafiosos fue construida durante la dictadura (2007-2017) y profundizada a partir de abril de 2018.

La crisis del régimen va de la mano con el crecimiento de grupos paraestatales, paramilitares y parapoliciales que ocupan los espacios que en otros tiempos fueron controlados por el Ejército Nacional y la Policía Nacional. Estamos ante la pérdida de derechos y la situación va empeorando. Hay una mutación estructural de esas instituciones que forman parte del Estado.

La relación de las fuerzas paraestatales, paramilitares y parapoliciales con el régimen han sido determinante para que Ortega-Murillo se mantengan en el poder y; por lo tanto, se han transformado en una estructura de poder amplia, potente y creciente en el país, hasta constituirse en un poder fáctico.

Estas fuerzas paraestatales actúan de forma ilegal y abiertamente en coordinación con la policía, con acceso a informaciones de inteligencia que consiguen del gobierno mediante aliados; pero también: arrestan, torturan asesinan y desaparecen.
El peligro es que, al salir de la dictadura Ortega-Murillo con los paraestatales indemne, podemos caer en una dictadura de los grupos de exterminio de paramilitares, paraestatales y parapoliciales; por lo tanto, nunca existiría una democracia real. Por esa razón, es imprescindible los organismos internacionales que garanticen y certifiquen el desarme total de los grupos de exterminios.

El régimen Ortega-Murillo creó un poder fáctico conformado por las milicias paraestatales, paramilitares y parapoliciales. Este es un cambio estructural en relación a las instituciones existentes. Este poder creció bajo Ortega-Murillo, por culpa de ellos, inalterable por ahora.

Estas milicias de exterminio se han incrustado en el Estado, utilizan las instituciones del Estado. Lo cual es muy peligroso, porque desbordan cualquier control institucional y hacen cómplices a los funcionarios del Estado con sus desmanes.

La consolidación del poder fáctico de las milicias de exterminio sería un grave peligro para los otros poderes fácticos como el capital, la iglesia, etcétera. También condiciona las negociaciones del INCAE. El objetivo del régimen es lograr una superioridad política en la mesa de negociación.

Por esa razón, el ritmo del diálogo del INCAE no puede convertirse en la guía estratégica de los ciudadanos autoconvocados para la resolución de la crisis sociopolítica, es solo una de las acciones que el movimiento social ejerce para la superación de la crisis. Para que el régimen acceda a las demandas de la Alianza Cívica (AC) es necesario la presión de la calle.

La eventualidad y riesgo del régimen actual consiste en el peligro de que la dictadura se convierta en una forma de represión permanente con cierto consentimiento de los otros poderes fácticos ya que el régimen no tiene capacidad de gobernar sin represión.

Hay que estar claro que lo único que sostiene al régimen Ortega-Murillo es la represión ejercida por los grupos de aniquilación. Razón por la cual el desarme de los paraestatales, con supervisión internacional, es estratégico.

El régimen Ortega-Murillo tienen miedo al movimiento de los ciudadanos autoconvocados. Temen una segunda ola de protestas. Su estrategia es mantener la represión para evitar el desborde social, ya que una nueva ola de protestas los mandaría al traste.

En la negociación el régimen piensa crear una fachada electoral que encubra la falta de democracia, lo cual sería un mal asunto porque nos entretiene mientras mantiene a las huestes armadas para reprimir. Hay que tener claridad que no salida a la crisis con Ortega-Murillo en el poder.

Hasta la fecha el régimen Ortega-Murillo a utilizado las negociaciones del INCAE para: ganar tiempo, consolidar a las milicias que lo sostiene en todo el territorio nacional, evitar las sanciones internacionales, desprestigiar a los negociadores de la Alianza Cívica (AC), bloquear la entrada de garantes internacionales y seguir en el poder sin ceder nada.

El desarme total de los paraestatales, parapoliciales y paramilitares y el derecho de volver a realizar marchas, son dos elementos estratégicos que nos pueden permitir enfrentar y superar esta fase del capitalismo de compadrazgo que depreda los bienes comunes, desarticula las instituciones del estado-nación y arremete contra los ciudadanos que luchan por la una verdadera democracia.

Acerca de " "

LA NICA LA RADIO DE NICARAGUA ES PARTE DEL SERVICIO NICARAGUENSE DE NOTICIAS (SNN)

Publicar un comentario

Comentarios en Facebook

 
Copyright © 2011-2018 (SNN)
Design by SNN | Distributed by Servicio Nicaragüense de Noticias .