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lunes, 16 de marzo de 2020

Virus del Orteguismo tiene su antídoto: la “movilización ciudadana” afirma Félix Maradiaga.


Por Danny Pérez García. Especiall para SNN / A propósito de la pandemia del coronavirus, flagelo sanitario, que hoy prácticamente tiene de rodillas al mundo, cobra notoriedad y actualidad un artículo escrito en octubre del año 2009, por el licenciado Félix Maradiaga, denominado originalmente “El virus de las Dictaduras” y que posteriormente su título fue cambiado por el de “La enfermedad de las Dictaduras”.

“En efecto en octubre del año 2009, escribí ese artículo que posteriormente se convirtieron en una serie de talleres y conferencias que se dieron por varias partes de centro américa” confirma y rememora Félix Maradiaga, economista, catedrático, analista, defensor de derechos humanos, y miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco -UNAB.

“Y es curioso porque originalmente este artículo se denominaba “El virus de las Dictaduras” y después lo convertimos en “la Enfermedad de las Dictaduras” aclara Maradiaga, en el inicio de su intervención en el programa estelar radial de la mañana, Impacto 540, de Radio Corporación, bajo la dirección del periodista, licenciado, Gustavo Bermúdez Herrera.

“El concepto de este artículo era el de utilizar -agrega- el ejemplo de los virus para explicar que Ortega, se estaba convirtiendo en una enfermedad para Nicaragua, y que esta enfermedad era su dictadura”.

Maradiaga, añade que paradójicamente ese artículo que fue publicado en el diario La Prensa en octubre del 2009, y luego fue retomado por algunas revistas, como la revista Hacer, en Washington, que hizo una edición de ese mismo artículo en noviembre del año 2009, fue duramente criticado.

“Este artículo fue muy criticado -rememora Maradiaga- y recuerdo que este artículo fue comentado aquí en los micrófonos de Radio Corporación, lo comenté con vos Gustavo Bermúdez y la gente que nos llamaban decían que éramos exagerados, por llamarle a Ortega, dictadura, eso allá por el año 2009”.

“Con el permiso de la audiencia de Impacto 540, de Radio Corporación, voy a leer un fragmento del artículo, pero antes de leerlo, quisiera dar antes una información muy general” solicita Maradiaga.

“Los virus o la palabra virus, viene del griego que significa “toxina o veneno” y es un agente infeccioso que solo se multiplica dentro de las células de otro organismo, o sea el concepto que nosotros utilizábamos era explicar que, así como el cuerpo humano tiene un sistema inmunológico, que cuando esta fuerte puede combatir un virus, así las sociedades tienen o instituciones débiles o instituciones fuertes”.

“Cuando la institucionalidad democrática, cuando la educación es débil, cuando la participación ciudadana es débil, cuando la prensa libre no tiene todas las fortalezas adecuadas, es como si el sistema inmunológico de una nación no percibe que está siendo invadida y ese es el ejemplo que estaba dando” detalla.

“Si me permite la audiencia -reitera Maradiaga- leo un fragmento de ese artículo denominado “La Enfermedad de las Dictaduras” que dice así: “Una de las principales amenazas a la vida humana es la resistencia microbiana, es decir, la inmunidad de virus, bacterias, y microorganismos, a los tratamientos antibióticos contra enfermedades infecciosas”.

“Un virus resistente puede residir por años, incluso décadas como huésped, esperando que las resistencias de ese sistema estén “tan bajas” que le permitan tomar el “control absoluto” del mismo, lo que hace que estos microorganismos sean tan “letales” y es que el sistema inmunológico no los reconoce como “invasivos” hasta que ya es demasiado tarde, similarmente varios sistemas políticos en América Latina, han vivido una suerte de implantación pasiva de gérmenes “autoritarios” que más tarde que temprano, adquieren en el momento menos esperado la forma de “dictadura”.

“Tal es el caso del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua -puntualiza Maradiaga- que el lunes 19 de octubre de este año, es decir en el 2009, cual tórsalo enquistado en la débil fibra democrática del país, salió de su cascaron, es cierto que Ortega aún no cuenta con fuerzas armadas partidarias como lo fue en su momento el ejército popular sandinista, hasta su reforma en 1994, a través de la ley 181, tampoco cuenta con el apoyo de una potencia internacional de la magnitud de Rusia, y que de hecho sabe que no lo necesita, Nicaragua, ya no es noticia internacional y su condición de país muy pobre hace que pase desapercibido por los grandes intereses geoestratégicos”- Maradiaga, hace un paréntesis en la lectura del fragmento de su artículo “La Enfermedad de las Dictaduras” recordando que este fue escrito en el contexto del año 2009-.

“Pero si cuenta con el masivo respaldo económico de Hugo Chávez –prosigue su lectura Maradiaga- “otro dictador que se ha convertido en el principal patrocinador financiero del orteguismo y de otros gérmenes y regímenes similares, según cifras oficiales del Banco Central de Nicaragua, solo en el año 2008, Venezuela ha enviado ya, al margen del presupuesto general de la república, más de 400 millones de dólares, sin embargo la principal ventaja de Ortega es su “hábil maximización de las debilidades del sistema democrático” que el tanto se empeñó en desbaratar desde la oposición”.

De la atropellada transición y consolidación democrática, iniciada en 1990, surgió un Consejo Supremo Electoral y una Corte Suprema de Justicia sin ninguna “independencia” ambos poderes operaban hasta hace poco en función de las cuotas de poder de los dos partidos políticos mayoritarios, pero ese balance de poder, se rompió cuando Arnoldo Alemán, cedió todo lo que se podía ceder, a cambio de “su libertad”.

“Es así que el frente sandinista logró secuestrar al estado, al romper una de las premisas de la democracia moderna, como es la “separación de poderes,” Ortega, sabe que la movilización de su base partidista no es suficiente para “enquistarse en el poder” el frente sandinista, además de ser una minoría en Nicaragua, ha perdido la “legitimidad” de su origen revolucionario, se requiere entonces dotar al régimen de una serie de “artimañas” que le permita dar la apariencia de legalidad, a fin de avanzar en el control político del sistema sin ser prematuramente removido”.

“El dictador sabe que la principal debilidad del sistema político es la ausencia del reconocimiento de su naturaleza, ya que muchas personas siguen interpretando las dictaduras con los lentes del pasado, esperando que haya un golpe de estado efectuado por fuerzas armadas o coaliciones civiles militares”.

“Es una realidad que las dictaduras de hoy, que no por ser menos aparentes, son menos letales, Ortega es una “Dictadura” un virus de alta resistencia al antibiótico, es más mortal que un virus convencional -enfatiza Maradiaga- y ese será el caso mientras la sociedad no lo reconozca, y no reconozca los síntomas de su mal, que “ingenuamente” sigue esperando más pruebas, de que la dictadura “ya está aquí” y con esto termino la lectura de un fragmento del artículo “La Enfermedad de las Dictaduras” esto repito, fue escrito en octubre del año 2009” recuerda su autor, Félix Maradiaga.

En la continuación de su participación en Impacto 540, de Radio Corporación, Félix Maradiaga, añade que de la misma forma que un enfermo solo puede ser tratado efectivamente cuando reconoce la naturaleza de su enfermedad, un pueblo cuya democracia haya sido “cercenada” solo recuperará su libertad en el momento en que reconozca que la ha perdido.

“Obviamente este artículo en su momento fue severamente cuestionado –reitera Maradiaga- incluso hubo cartas de opinión al diario La Prensa, desestimando, criticando, cuestionando, el referirse a Ortega como un dictador, y debo decir que muchas críticas provinieron del sector privado “rememora.

Maradiaga, refiere que definitivamente el “antídoto a este virus de la dictadura de Ortega”, es la ciudadanía “activa”, hay antídotos de largo plazo, en donde el más importante es la educación, un pueblo altamente educado, sabe que no depende del estado, un pueblo con educación de calidad, puede valerse por sí mismo, no requiere del paternalismo estatal, el que chantajea al ciudadano más vulnerable, de que, si no estás conmigo, entonces te quito la ayuda, te quito la asistencia.

“De eso tenemos que hablar, porque Ortega y el frente sandinista, han utilizado el aparato estatal para chantajear a la ciudadanía, pero reitero -subraya Maradiaga- que el principal antídoto es la “participación ciudadana”, la movilización ciudadana, que lastimosamente no se dio más temprano, de haber sido así, Ortega, no sería el “virus enquistado” en el sistema político de Nicaragua, porque repito esto no se hubiese dado de haberse dado una mayor capacidad de movilización años atrás”.

“La lección aprendida, es de que los virus tienen poco éxito en los sistemas inmunológicos que son robustos, pero, por otro lado, cuando el sistema inmunológico está débil, entonces el virus se apropia del cuerpo, con esto la comparación que quiero hacer –detalla-  es que cuando por ejemplo se tiene sistemas judiciales débiles, sistemas electorales débiles, sistemas legislativos débiles, entonces el virus se enquista”.

“Pero, también tienes otros actores, como fue, por ejemplo, y esto lo digo no con el ánimo de como dicen estar llorando sobre la leche derramada, ni hablando sobre el agua que ya paso debajo del puente, pero cuando se tienen grandes intereses económicos, que no reconocían a Ortega como una enfermedad, no reconocían al frente sandinista como una amenaza, o no lo querían reconocer, o se hacían de la “vista gorda” a pesar de todas las “voces de alarma” que se dieron en su momento” reprocha.

Maradiaga, indica estar trayendo a colación todo un proceso de sensibilización a través de un escrito que se hizo hace muchos años, esto porque no se puede bajar la guardia, no se puede olvidar de que cualquier promesa que provenga del frente sandinista, no está orientada en construir democracia.

“De esto la ciudadanía tiene que estar alerta, tiene que estar vigilante, y esto es un “mea culpa” que lo vengo a decir aquí, con transparencia, con toda la sinceridad, a veces siento que aquellos que estamos en la Coalición, sin querer, no hacemos todo el esfuerzo para explicar de que no podemos poner todas nuestras esperanzas, únicamente en un proceso electoral, no se puede, -reitera Maradiaga- agregando que la esperanza tiene que estar en la movilización de la gente”.

“Tenemos que recuperar las calles, tenemos que levantar la guardia, ante un régimen, tenemos que levantar la guardia de la defensa cívica, ante un régimen que sigue matando campesinos, que sigue persiguiendo personas, que sigue cometiendo violencia sexual, porque esto último es un tema que lo voy a seguir denunciando y es el hecho de que varias activistas azul y blanco han denunciado que han sido abusadas sexualmente por policías, que ya son parte del crimen organizado, que es por lo que ha sido sancionada” denuncia.

“Se va a seguir procurando las máximas sanciones, y esto lo repito, como es el de que se va a seguir procurando las máximas sanciones, a las distintas instituciones civiles y a las instituciones armadas que no se pongan del lado de la democracia, que no se pongan del lado del pueblo” concluye afirmando Félix Maradiaga, en clara alusión al ejército de Nicaragua, en esta síntesis de la exposición que hiciera en Impacto 540, de Radio Corporación, de su artículo “La Enfermedad de las Dictaduras” escrito en octubre del 2009. 








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